Francisco Antonio Vicaria Rumín

Soy aficionado a la fotografía de naturaleza, pero cierto es que me apasiona este mundo en cualquiera de sus especialidades: macro, retrato, publicidad, eventos, etc. y quizás esto sea un hándicap a la hora de progresar, porque como se suele decir «el que mucho abarca, poco aprieta», pero no puedo evitarlo, así soy yo.

Mi afición por la fotografía comienza en el año 1998, coincidiendo con mis estudios de Biología en la Universidad de Granada, cuando me aficioné a la ornitología y me surgió la necesidad de plasmar en imágenes lo que veía a través de mis prismáticos. Es ahí, cuando me decidí a comprar mi primera cámara réflex, una Nikon F50 plateada, preciosa, que aún guardo con mucho cariño. En todas las salidas de campo siempre me acompañaba y numerosas son las diapositivas que aún conservo y, por tanto, muchísimos los recuerdos que me traen, he ahí el valor verdadero de esta afición, una imagen que te traslada a ese momento en el que realizaste la foto, fugaz, irrepetible y de un valor sentimental inigualable.

Sin embargo, el paso de la fotografía analógica a la digital, me desmoralizó bastante y me hizo abandonar esta afición del modo tan asiduo en que la practicaba, seguramente por la limitación económica que supone el cambio de equipos, porque esto, es lo peor de esta afición ciertamente cara.

Posteriormente, ya en el año 2013, vuelvo a retomar de forma más intensa la afición que tanto me apasiona, debido a la necesidad de dar publicidad a un negocio familiar, adquiero una nueva cámara digital réflex, permaneciendo fiel a la marca de mis inicios, Nikon.

Es en el año 2014, cuando contacto con AFOAN, donde conozco a grandes fotógrafos y mejores personas, de las que lo primero que aprendo es que «solo sé que no sé nada» en este mundillo. Esto marca un punto de inflexión en mi afición, me propongo mejorar y aprender día a día de cada uno de mis compañeros y amigos, y en ello estoy…