Isidro Jesús Gavilán Linares

Empecé desde pequeño con una cámara de mi madre, una Winar de baquelita, con la que hice mis primeros carretes en blanco y negro. Más tarde, con 14 años me apunté a un curso de revelado en blanco y negro en el instituto.

Luego me regalaron una cámara con carrete de 110, de los que venían dentro de un cartucho, una Agfamatic, pero poca calidad daban esos chismes.

Un poco más adelante aprendí fotografía con un amigo que me enseñó a usar una maravillosa Olympus OM-G, totalmente manual.

Con el tiempo y ya con el autofocus en el mercado adquirí mi primera réflex Canon, una Eos 500, y eso ya era otro mundo. Muchos carretes y muchos revelados de fotografías de viajes, paisajes, retratos, etc.

Al principio de la fotografía digital pude hacerme con una compacta Canon Ixus de 2 Mpx en un viaje a EEUU, y esta fue la causa de ir abandonando poco a poco la fotografía analógica.

Con mi primera réflex digital, una Canon 350D, hizo que ya no abandonara mi afición favorita. Había que aprender programas nuevos, técnicas de revelado. Muchas horas viendo foros como Ojo Digital, Foto Popular, Caborian, Canonistas, etc. y aprendiendo de los demás, aparte de libros de revelado Raw, PS, los de Mellado, Freeman, Grau, Hugo Rodríguez, etc.

La naturaleza y la fauna siempre me habían entusiasmado, pero fue con el compañero José Luis Ojeda, en un taller de fotografía de Passeriformes, donde esta disciplina me terminó de enganchar, y hasta hoy.

Lo mejor, la gran cantidad de grandes fotógrafos y grandes personas que he conocido con esta afición de fotografía de naturaleza.