María de los Ángeles Pérez Muñoz

Mi afición a la fotografía es relativamente reciente, unos escasos 4 años, pero cada día me enamora más. Aunque a decir verdad desde los 11 años siempre ha habido alguna cámara acompañando mi vida.

Mi padre era aficionado a la fotografía, o más bien, a aprender de todo y a experimentar, porque buen fotógrafo no era. Aún conservo sus cámaras: una VOIGHLANDER VITO CSR, una PETRI y una pequeña CANON DEMI EE17, y unos objetivos con una luz maravillosa que he adaptado a mi NIKON y que aún a veces utilizo.

Con la era digital siempre me han acompañado pequeñas cámaras que me permitían inmortalizar momentos para el recuerdo, eso sí, siempre en automático.

Como a mi padre, siempre me gusta aprender, y ahora ha sido mi hijo el que me metió el gusanillo de la fotografía en el cuerpo. Estoy aprendiendo otra forma de mirar y de ver el mundo, me apasiona y solo lo hago como satisfacción personal.

Mi situación actual, no me permite hacer muchas salidas “fotográficas”, así que lo que más hago, es mirar a mi alrededor e intento transformar la realidad que me rodea, lo cotidiano. No quiero dejar de aprender y disfrutar con la fotografía.